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Antimicrobianos: La protección sostenible para un buen descanso nocturno

Antimicrobial biocide solutions for bedding & textile

Mientras dormimos nuestro cuerpo pierde millones de células epiteliales, razón por la que debemos lavar nuestras sábanas regularmente. No hacerlo puede causarnos infecciones en ojos y piel. ¿Y qué hacemos con el colchón? Imposible meterlo en la lavadora. La solución está en los antimicrobianos.

¿Qué son los antimicrobianos?

Junto con los pesticidas, los antimicrobianos se engloban en la categoría de los biocidas, que se desarrollaron inicialmente para proteger a las plantas de los daños causados por plagas biológicas como insectos u hongos. Más tarde los fabricantes de biocidas ampliaron su utilización a otras aplicaciones industriales con el fin de proteger y prolongar la vida útil de algunos productos.

Hoy en día los biocidas también ayudan a prevenir y reducir los riesgos que para la salud suponen los microbios  (moho, bacterias o ácaros del polvo). En el caso de las bacterias, algunas son buenas e incluso necesarias para la salud, pero otras son dañinas y pueden ser causa de alergias, infecciones y mal olor. Se saben adaptar, son ingeniosas y difíciles de evitar. Con los ácaros ocurre lo mismo, en tan sólo 25 días y en las condiciones adecuadas  (calor, humedad y nutrientes) se reproducen fácilmente.

Los antimicrobianos tienen una función importante en ambientes donde la higiene es fundamental, por ejemplo en el tratamiento de la ropa de cama en hoteles, en hospitales y en residencias de ancianos.

Tratamiento con biocidas en ropa de cama y textiles

La ropa de cama se puede tratar para prevenir infecciones en estos lugares. Los antimicrobianos se incorporan en la estructura de poliuretano del cutí del colchón durante su proceso de fabricación. El cutí del colchón es un tipo de tela de algodón o lino de urdimbre muy cerrada que, mediante un tratamiento biocida, adquiere propiedades antimicrobianas permanentes.

En textiles se utiliza la tecnología de silanos de amonio cuaternario. Al aplicarla, se forman enlaces covalentes o iónicos que inmovilizan y fijan la molécula activa en la superficie. Durante el secado, el ingrediente activo cambia de monómero a polímero, adhiriéndose a la superficie. Esto significa que no son lixiviantes y por lo tanto son seguros para personas, mascotas y plantas, dado que no migran al ambiente.

Una solución verde, limpia y económica

¿Cómo nos afectan las sustancias químicas dañinas presentes en estos biocidas? Los antimicrobianos trabajan con un mecanismo estándar basado en la lixiviación, es decir, los materiales tratados liberan sustancias químicas para matar o neutralizar las bacterias. A pesar de que esta tecnología es muy conocida, cada vez más preocupa tanto la toxicidad de estos productos químicos como que las bacterias se hagan más resistentes.

Para resolver este problema, Caldic ha apostado por una tecnología verde y sostenible. Nuestros productos de origen biológico no contienen metales pesados ni productos cancerígenos. Están hechos a base de coco y no causan bioacumulación en el medio ambiente ni en la red de aguas residuales.

Y dado que estos biocidas naturales perduran después de muchos lavados industriales aportan protección mecánica a largo plazo, alargan la vida de la ropa de cama con el consiguiente ahorro y, lo más importante, proporcionan un entorno de descanso seguro y saludable.

Los antimicrobianos suministrados por Caldic ofrecen alternativas innovadoras y seguras, coherentes con las aspiraciones de sostenibilidad de sus clientes. Juntos trabajamos por una industria de biocidas más verde y más limpia.